Pilar Vélez: «La ‘fetichización’ del objeto es un problema de nuestra época»

Álex Serrano charla con la Directora del Museu del Disseny de Barcelona tras su paso por EASD Valencia.

Texto: Álex Serrano (Psychonauts Magazine)

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Álex Serrano: ¿Qué puede aportar una directora de un museo del diseño tan emblemático como el de Barcelona, a una escuela de diseño?

Pilar Vélez: Pues ni más ni menos que ofrecer el museo mismo. Tanto las colecciones públicas como los servicios que el museo trabaja: la biblioteca y el archivo. Porque lo que se ve en los museos siempre es un tanto por ciento muy pequeño de lo que hay en realidad. Hay gente que pregunta por qué se exponen tan pocas colecciones en los museos, y yo siempre pregunto si se es capaz de ver el museo en un simple rato.

Álex Serrano: Es imposible.

Pilar Vélez: Se necesitaría por lo menos un día entero para verlo con calma.

Álex Serrano: ¿No crees que a veces la escuela tiende a darle la espalda al museo, por la línea educativa?

Pilar Vélez: A mediados del siglo XIX, después de las exposiciones universales, se expuso de manifiesto que hacía falta un buen diseño para ser competitivo en el mercado. Aquello era lo que los historiadores llamamos “el debate entre arte e industria”. Es decir, cómo era capaz el arte como la industria de retroalimentarse para mejorar la calidad de los productos. Por entonces hubo unos cuantos intelectuales y teóricos que analizaron todo este campo y vieron algunos caminos muy claros para formar a futuros diseñadores, dibujantes y proyectistas del momento. Uno de esos caminos era el de las escuelas de arte y diseño, y el otro camino: el de los museos de arte, donde los futuros profesionales pudieran tomar nota, aprender y analizar las obras tanto del pasado. Estos dos caminos: la escuela y el museo, son claves. Todavía hoy permanecemos igual. El creador y el diseñador tiene que formarse y tomar nota de aquello que ve interesante. ¿Y cómo lo hace? Estudiando de los libros, pero, sobre todo, yendo a los museos, que es donde mejor se conservan los archivos y más abierto está a todo el mundo.

Álex Serrano: ¿Para qué están los museos de diseño?

Pilar Vélez: Para que el mundo entienda cuáles son los valores del diseño. Todavía hoy la figura del diseñador queda muy difusa, por eso yo propongo a los futuros diseñadores que analicen qué quieren ser y qué tiene que ser la figura del diseñador en el futuro, y dar así un buen servicio a la sociedad, atendiendo a las necesidades reales. Porque quizá no nos haga falta ya, por ejemplo, diseñar una mesa más. Porque si inventamos una mesa más, quizá tengamos un problema de conservación. La fetichización del objeto es un problema de nuestra época. Por eso hay que plantearse los problemas con rigor. Que todo sea accesible a todo el mundo, que los discapacitados puedan circular también por la ciudad… Hay muchos campos que mejorar.

Álex Serrano: ¿Le falta al diseño más visibilidad en términos sociales?

Pilar Vélez: En la conferencia de inicio de curso en la EASD de Valencia me he referido al teórico del diseño Enzio Manzini en alusión a esa capacidad del diseñador a la hora de enfrentarse a la mutabilidad de la sociedad, y saber innovar a partir de ahí, sabiendo muy con quién hacerlo. Porque entendemos que el diseñador no viene a salvar el mundo. No puede hacerlo. Es una opción absurda. Ahora bien, la pregunta sería: ¿con quién tiene que aliarse? ¿Con qué profesionales? Hoy en día los proyectos son cada vez más plurales y heterogéneos, y hay que saber con quién agruparse.

Álex Serrano: Se enfoca mucho al museo como espacio de consenso, y no, como afirma el profesor Jorge Luis Marzo, como espacio de disenso. ¿Es posible el disenso en el diseño?

Pilar Vélez: El museo ha de ser muy crítico, por eso hay que tener las puertas abiertas a multitud de posibilidades y discursos. Lo que un museo no puede ser es una caja cerrada. En 2016 habría que tener las antenas muy abiertas a todo lo que sucede. Hace muy poco había unas disciplinas muy marcadas. Por una parte estaba el diseño de moda, por la otra, el diseño de producto, y así. Y no digo que esta línea más tradicional de segmentar cada disciplina sea la correcta, pero es que hay muchos más caminos. El mundo del auto-encargo, por ejemplo, haciendo uso de Internet, permite unas posibilidades que antes eran inimaginables. La prueba es que los diseñadores más jóvenes no trabajan del mismo modo que lo hacían hace unos años. Y precisamente porque el museo, como centro de patrimonio, pero también de educación y reflexión, no puede mirar sólo el pasado.

Álex Serrano: ¿Y cómo ves el panorama nacional del diseño?

Pilar Vélez: Hay muy buenos profesionales, sin duda, desde hace décadas. Y como en otros campos: no se puede bajar la guardia. Muchos sectores, por ejemplo, siguen sin integrar el diseño para mejorar la calidad de sus productos más competitivos, tanto en el mercado nacional como internacional. Por eso mismo hay que seguir trabajando.

Álex Serrano: ¿Por qué son necesarios los diseñadores?

Pilar Vélez: Porque los diseñadores pueden contribuir a construir o diseñar mejor los objetos, incluso los proyectos, desde nuestra vida cotidiana más elemental, al entorno urbano, hasta la vida profesional. Cuanto más conocimiento tenga de los materiales y los detalles de los objetos y los proyectos, mayor será su durabilidad y pertinencia social. Por ejemplo, hoy abundan los congresos en torno a la basura con la que convivimos diariamente, así que uno de los objetivos del diseñador podría ser el de contribuir a que haya menos residuos.

Álex Serrano: Para terminar, ¿hacia dónde se dirige Pilar y el museo de diseño de Barcelona?

Pilar Vélez: Nos gustaría potenciar cada vez más esta línea crítica y analítica con respecto al diseño. Nosotros lo llamamos: “Diseño para vivir”, que es el nombre de la exposición que hicimos recientemente, que trataba de proyectos para la vida real, que fueran útiles tanto aquí como en otras sociedades. Por otra parte, estamos trabajando en documentar rigurosamente las colecciones y en estudiarlas para que salgan productos en forma de exposición, libros, web, proyectos, etc. Trabajamos continuamente en una línea cuyo objetivo es divulgar y llegar a todos los públicos posibles. Esa es nuestra obligación como museo público.

Álex Serrano: ¿Hay esperanza?

Pilar Vélez: Sí, y muchas ganas de trabajar.