Miguel Arráiz enlaza con fuego València y Black Rock City

El libro «Born to burn» vincula ambas ciudades donde el fuego es una fuerza creativa.

«Born to Burn», del arquitecto valenciano Miguel Arráiz, es una exploración poética y arquitectónica del fuego como fuerza creativa, ritualística y transformadora. Arráiz ha sido el responsable de la arquitectura efímera de la última edición del festival Burning Man, que se celebra anualmente en el desierto de Black Rock (Nevada). En su diseño, que arde durante el último día del festival, Arráiz introdujo un homenaje explícito a las víctimas de la dana.

Como el propio Arráiz afirme en la presentación de este libro, que saldrá a la luz a mediados del mes de junio, «Born to Burn» «no es un libro único, sino una composición híbrida de narrativas entrelazadas, en parte diálogo cultural, en parte memorias personales, en parte reflexión espiritual.En conjunto, conforman una meditación sobre cómo la arquitectura efímera, diseñada para desaparecer, puede revelar lo que verdaderamente perdura: la memoria, la emoción y el significado».

El proyecto une dos ciudades que arden, Valencia y Black Rock City, y dos mundos donde convergen el arte y el ritual: Las Fallas y Burning Man. Se mueve con fluidez entre lo colectivo y lo íntimo, lo técnico y lo emocional, lo antiguo y lo contemporáneo, ofreciendo a los lectores una experiencia a la vez analítica, poética y transformadora.