Vinos narrados por Nacho Evangelisti

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El estudio alicantino desarrolla un proyecto global para Paraje Finca La Hoya.

El estudio alicantino Nacho Evangelisti ha afrontado un trabajo de labeling en su último proyecto, desarrollado a finales del pasado año. Es un proyecto de labeling singular, en el cual Evangelisti ha desarrollado toda la expresión gráfica, desde la dirección de arte hasta el storytelling. El proyecto ha recibido el nombre UN VINO QUE SE CUENTA / Paraje Finca La Hoya.

“Desde un sitio muy singular llamado Paraje Finca la Hoya se comparten con todo el mundo productos muy singulares. Productos que nacen, crecen y viven en un entorno único con un gran valor medioambiental.
En este caso hablamos de sus vinos Besos de lobo (Garnacha) y Palos de viento (Monastrell), dos vinos singulares que tienen muchas cosas que contar: historias, relatos y sobretodo “pasajes”. Así, nuestro desafío fue crear la imagen para un proyecto de labeling particular, que cuenta historias, experiencias y recuerdos.
Como punto de partida creamos el concepto “vinos que se cuentan”, un idea arraigada en un libro de cuentos muy especial que formó parte de la familia vinicultora desde las lecturas nocturnas con los niños de la casa: TRAS, TRAS, CUCUTRAS de Juan Clemente.
Un libro fascinante lleno de poesías e ilustraciones que despiertan la imaginación de pequeños y grandes.

La singularidad da forma a nuestra identidad, por lo que debía respirarse en todas las facetas del proyecto: expresión verbal, maquetación, representación gráfica, etc. Por este motivo, propusimos crear nuestros propios relatos, singulares y únicos, llamados PASAJES DEL PARAJE.
Estos pasajes cuentan historias, leyendas, aventuras y desventuras, que nacen del nombre de los vinos -en este caso, BESOS DE LOBO y PALOS DE VIENTO- y el paraje que les da vida. Pero no todo se cuenta con palabras. La imaginación vuela y complementa a los relatos a través de una expresión visual poética y evocadora. El collage, que nos permitió jugar con materiales diversos, formas sugerentes y texturas, nos traslada de forma singular a un universo propio. La lectura del pasaje y la interpretación de la imagen se convierten en un vehículo perfecto para contar. Porque lo que cuenta es contar. Y en Finca La Hoya contamos con vinos que cuentan y se cuentan”.