Álex Serrano entrevista a Carlos Ortín y Miguel Ángel Giner (II)

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Segunda parte de la charla con los ilustradores y autores de cómic valencianos.

Viene de: Álex Serrano entrevista a Carlos Ortín y Miguel Ángel Giner (I)

Texto: Alejandro Serrano (Psychonauts Magazine)

Álex Serrano: Particularmente, ¿en qué proyectos estáis cada uno?

Carlos Ortín: Divido mi tiempo entre la dirección de la escuela de ilustración ESAT en la que colaboro con ilustradores magníficos y estoy teniendo muchas satisfacciones, con la realización de proyectos personales. Acabo de terminar varios proyectos y ahora mismo estoy en la fase de venta del producto.
Al margen de ello, me gusta colaborar en proyectos pequeños, como la colaboración con la revista Jot Down.

Carlos Ortín

Carlos Ortín

Miguel Ángel Giner: Pues yo ahora estoy recogiendo frutos, que es casi la mejor parte. Acabamos de venir del Salón del Cómic de Barcelona, luego hemos estado en la Feria del Libro, hemos presentado alguna cosilla en Barcelona, como el cómic “Cuando no sabes qué decir”, y próximamente lo seguiremos presentando por aquí. Después de tanto tiempo trabajando, es muy satisfactorio recibir los resultados. Me invitan a charlas, salones del cómic, presentaciones, mesas redondas… Es la parte más bonita. Y de momento, no tengo más proyectos en mente, como aún no he terminado con éste… Pero sí que estoy trabajando en alguna cosilla. Estoy metido en un proyecto con Elías Taño, y otro con Núria Tamarit y Xulia Vicente. Uno saldrá probablemente después de verano, y el otro quizá para el año que viene. Y bueno, compaginando todo eso con la docencia en ESAT, el máster de Ilustración y Diseño de la facultad de BBAA de Valencia, la Universidad de Valencia, la presidencia de la asociación y algún encargo puntual. O sea, muy bien.

Miguel Ángel Giner

Miguel Ángel Giner

Por otra parte, también soy guionista en muchos de estos proyectos. Lo bueno de ser guionista es que puedes trabajar con mucha gente. Dependiendo de la idea inicial, uno busca el dibujante que mejor se ajuste a esa idea. De hecho, hicimos hace poco un proyecto para la Biblioteca Valenciana, que era sobre el siglo de oro valenciano, que esta siendo un boom aquí. Sacamos la versión tanto en castellano como en valenciano, y se está vendiendo mogollón. Una cosa que no esperábamos. En fin, este es otro de los frutos que he ido recogiendo. El 90% de los trabajos en los que estoy metido vienen derivados del cómic, no de la ilustración. Vienen de éxitos pasados en este ámbito. Ya sabes que los éxitos en el mundo del cómic hay que decirlos con la boca pequeña. Pero bueno, ese pequeño éxito que tienes, acaba derivando siempre en otros trabajos.

Álex Serrano: El cómic toca más palos. Es más ecléctico.

Miguel Ángel Giner: Es otro tipo de público. Por ejemplo, el cómic tiene fans, o sea, gente que no se dedica en absoluto al cómic, pero que son muy aficionados. Pero la ilustración, en cambio, difícilmente los tiene, o los empieza a tener, pero no llega al nivel de obsesión del cómic. Por eso hay salones del cómic, porque hay gente que gusta de reunirse alrededor de esta obsesión. Casi todos los gérmenes de los salones del cómic son cuatro aficionados que se han reunido y han logrado sacar adelante ese evento.

Carlos Ortín: Pero eso es lógico. Hay que tener en cuenta que el cómic es narrativo. Entonces, claro, hay mucho fan, como los fans de autores literarios, etc. La ilustración todavía está un poco más sumida en el arte. Son más artistas que fanáticos. Sin embargo, está empezando a cambiar un poquito. Ya se están viendo lectores para los que lo importante no es sólo el autor literario, sino el conjunto de la obra, y entre ese conjunto destaca también la figura del ilustrador y la visión que tiene de la obra.

Miguel Ángel Giner: Pero aún sigue pesando un poco la relevancia del escritor frente al ilustrador, y eso es algo que desde la asociación intentamos cambiar. Porque sí que es verdad que hay una lectura literaria del texto, pero hay otra lectura que es la que hace el ilustrador, que es el que crea a partir de ello, una historia paralela.

Carlos Ortín: Ese es uno de los conceptos que más nos ha costado hacer entender. El ilustrador es el coautor de la obra. Da una segunda mirada al lector. Es como otra forma de entender el texto. Y esto, por suerte, está empezando a funcionar.

Álex Serrano: Si, pero por ejemplo, la figura del crítico, dentro del cómic y la ilustración, no está tan presente. El crítico acerca la obra, genera conexiones con otros campos, une al público, y no separa.

Carlos Ortín: Depende, porque críticos de cómic, después del boom finales de los setenta y principios de los ochenta, surgieron bastantes. Pero en ilustración no, hay un gran vacío ahí.

Miguel Ángel Giner: La crítica de cómics de España es más admirativa que otra cosa.

Carlos Ortín: La Cárcel de Papel era, aunque ahora vuelve de nuevo, la página de crítica de cómics más completa y perfecta.

Miguel Ángel Giner: Pero la crítica sobre todo está concentrada en los blog: El Tío Berni, Entrecómics… Pero suelen ser críticas bastante amables. No hay críticas como en cine o en literatura. Supongo que es porque al final, todos nos vamos a encontrar en algún punto, así que, ¿para qué te vas a enemistar?

Álex Serrano: No hay muchos Carlos Boyeros en el medio.

Miguel Ángel Giner: De hecho, el conflicto dentro del mundo del cómic está entre la parte más academicista versus la moderna. Los superhéroes del cómic academicista perfecto, con las perspectivas bien fundadas, etc. Y que rechazan el comic que ellos llaman “mal dibujado”, es decir, el no académico. Ya ves, hoy en día…

Carlos Ortín: Pero eso es como cuando a principios del siglo XX hablaban de Picasso o Gaudí de forma peyorativa. Y dices, ¿en serio? Pues curiosamente, en el campo del cómic, ese tipo de comentarios los escuchas a menudo.

Álex Serrano: Parece que nuestra generación rechaza el pasado, ¿no? Como hay tanto producto retro, ¿para qué volver atrás?

Miguel Ángel Giner: Pues no será que los profesores no decimos que no tiene sentido meterte en un mundo si no controlas quiénes han estado antes. Eso es imprescindible. A mí me molesta mucho que haya jóvenes que no conozcan quién es Miguel Calatayud, que es un referente en Valencia. Pero ya ni es eso. Mira, yo doy clases de narrativa y casi nadie conoce quién es Billie Wilder, John Ford, Orson Welles… No han visto ninguna película de estos directores. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer narrativa sin conocerlos?

Carlos Ortín: Los dibujantes de cómic sí que conocen el pasado. Quizá no se vayan al siglo XIX, al principio de todo, pero sí que conocen la historia del cómic, porque es una historia, insisto, narrativa. Son los ilustradores los que no conocen sus antepasados, o los conocen menos.

Álex Serrano: ¿Cuál es vuestro criterio en la enseñanza?

Carlos Ortín: Mira, no hay nada peor que un alumno de cómic o ilustración interesado solo en la técnica. Si no tiene nada que contar, no hay nada que hacer. Es como explicar una receta sin los ingredientes. No tiene sentido. Y desde luego, yo he visto unos cambios y evoluciones en algunos alumnos que son alucinantes. Cuando saben lo que quieren contar, lo demás viene por añadidura.

Miguel Ángel Giner: Doy fe de ello.

Carlos Ortín: Lo más importante en un trabajo creativo siempre es la idea, lo que quieres comunicar. Con la misma importancia pero justo después viene el cómo la vas a expresar. Pero muy poca gente se compra un tebeo por lo bien dibujado que esté. Siempre es por la historia. No puede estar disociado. Es imposible. Si no, no se puede trabajar. Sin un buen proyecto, sin una buena idea, planificación y ganas de explicar una serie de cosas a un público determinado.

Miguel Ángel Giner: La sorpresa que te produce un buen dibujo dura muy poco. Llega un momento en que tú exiges más. Eso pasa cuando vas al cine. Por ejemplo, Avatar: ¿Cuánto dura la impresión de lo bien hecha que está? Al final, como no haya algo detrás de esos dibujos, te mueres de aburrimiento.

Álex Serrano: Si no hay un discurso detrás, la obra se cae a pedazos.

Carlos Ortín: Los ilustradores no hacemos dibujitos. Encajamos cosas que son muy difíciles de encajar. O nos adaptamos a formatos loquísimos a la hora de contar una historia, incluso cuando te interesa poco. El buen profesional es el que logra sacar todo eso adelante.

Álex Serrano: ¿Qué aconsejaríais a los ilustradores que se quieren iniciar?

Carlos Ortín: Para ser un buen ilustrador hay que ser un buen lector. No es posible que te pongas a narrar algo y que no leas. Y cuando hablo de leer hablo también del cine, arte, cómic…

Miguel Ángel Giner: Y además, no hay atajos para eso. Para ser un buen narrador en cine, ilustración, cómic, etc. La única escuela es leer mucho. Y no te la puedes saltar. No puedes decir, ay, no, paso de leer, y luego pretender ser un buen narrador. No puedes ser un buen narrador si no lees, en definitiva.

Álex Serrano: Se tiende a perder al público. Pero es verdad que los grandes escritores son también grandes lectores.

Carlos Ortín: Necesariamente. Y una de las cosas que más les preocupan a esos autores, es la fórmula narrativa que hace que al lector se le infle el corazón. Al fin y al cabo nosotros trabajamos para llegar al corazón de la otra persona.

Miguel Ángel Giner: Pero igual que al revés. Cuando estás como espectador o lector, te emociona cuando ves la película o lees el libro.

Álex Serrano: Cuando la obra se convierte en un crucigrama, es que no funciona.

Miguel Ángel Giner: Exacto, o cuando te subrayan mucho lo que va a pasar. Al final parece que te traten como un tonto. Y es que, ni una cosa ni la otra… Al final es un juego, y hay que jugar y divertir. Y si no sabes jugar u obligas al otro a que juegue a lo que tú no quieres jugar, es normal que eso genere problemas.

Carlos Ortín: La ilustración es, básicamente, comunicación.

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